En un esfuerzo por disipar dudas y brindar transparencia, Claudia Sheinbaum Pardo, virtual candidata presidencial por Morena, ha abordado el papel de Gonzalo López Beltrán, hijo del actual presidente Andrés Manuel López Obrador, en el desarrollo del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Según Sheinbaum, la participación de López Beltrán fue estrictamente como un supervisor honorífico, sin implicar una posición formal, salario o cualquier tipo de remuneración económica.
La declaración surge en un momento de creciente escrutinio público sobre la injerencia de familiares de altos funcionarios en proyectos gubernamentales. Sheinbaum enfatizó que el rol de López Beltrán se limitó a una supervisión de carácter no oficial, motivada por su interés en el avance de uno de los megaproyectos emblemáticos de la administración federal. Esto busca desmarcar su contribución de cualquier señalamiento de tráfico de influencias o nepotismo, que han sido temas recurrentes en el debate político.
El Tren Interoceánico, concebido como un corredor logístico y de desarrollo para el sur-sureste del país, representa una de las apuestas de infraestructura más ambiciosas del gobierno de López Obrador. Su construcción y operación han estado bajo constante observación, tanto por su impacto económico y social como por la gestión de los recursos públicos. En este contexto, la clarificación de Sheinbaum pretende reforzar la imagen de un proyecto gestionado con integridad.
La postura de Sheinbaum busca cimentar la confianza en los proyectos de la Cuarta Transformación y responder a las voces críticas que han cuestionado la participación de los hijos del presidente en diversas iniciativas. Al catalogar la labor de López Beltrán como meramente honorífica, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México procura cerrar un capítulo de especulaciones y reafirmar el compromiso con la ética en la función pública.















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