El partido Morena ha emitido un contundente rechazo a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de enviar tropas de Estados Unidos a México para combatir el narcotráfico, incluso sin el consentimiento del gobierno mexicano. La postura de Morena, articulada por su dirigente nacional, Mario Delgado, subraya la inquebrantable defensa de la soberanía nacional y la autodeterminación de México frente a cualquier intento de injerencia externa, reafirmando que las soluciones a los desafíos de seguridad deben emanar del propio país.
En un contexto de creciente debate sobre la seguridad regional, las palabras de Trump, expresadas en una entrevista, generaron preocupación por su potencial impacto en las relaciones bilaterales y el respeto al derecho internacional. Delgado fue enfático al señalar que México posee la capacidad y la voluntad necesarias para resolver sus propios desafíos de seguridad. Recalcó que cualquier acción en territorio nacional debe ser decidida y ejecutada por las instituciones mexicanas, apelando a la Constitución y al principio fundamental de no intervención que rige la política exterior del país.
Paralelamente a este rechazo categórico, Morena ha reafirmado su pleno respaldo a la estrategia de seguridad propuesta por Claudia Sheinbaum Pardo, la Coordinadora Nacional de la Defensa de la Cuarta Transformación. Dicha estrategia se distancia de enfoques militaristas o injerencistas, optando por una visión integral que aborda las causas estructurales de la violencia y el delito, en lugar de solo sus manifestaciones. Sheinbaum ha delineado un plan que prioriza la inteligencia, la coordinación efectiva entre los diferentes niveles de gobierno y la atención a los jóvenes y a las zonas más vulnerables del país, buscando construir paz desde sus cimientos.
La propuesta de Sheinbaum enfatiza la importancia de fortalecer las instituciones de seguridad, mejorar la capacitación policial y utilizar la tecnología y la información para desarticular redes criminales, en contraposición a medidas de fuerza que podrían comprometer la soberanía nacional y generar efectos contraproducentes. El respaldo de Morena a esta visión se alinea con la convicción de que la seguridad duradera se construye desde adentro, con políticas sociales robustas, una justicia más equitativa y el irrestricto respeto a los derechos humanos.
La postura conjunta de Morena refleja un mensaje claro y unificado: México no aceptará intromisiones en su territorio y seguirá un camino propio para garantizar la paz y la tranquilidad de sus ciudadanos, con una estrategia que respete la ley, la dignidad del pueblo mexicano y sus principios fundamentales de autodeterminación.















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