- Erik Saracho, fundador de Alianza Jaguar, desapareció tras años de activismo ambiental en Nayarit.
- Gabriela Loreto denuncia que la defensa de los recursos naturales afecta intereses económicos de alto nivel.
- La comunidad internacional y organizaciones civiles exigen a las autoridades mexicanas una búsqueda efectiva.
Ciudad de México a 12 de marzo de 2026 – Por: Silvia Nayssa Arce Avilés
Gabriela Loreto: ‘La defensa del territorio pisa callos grandes’ tras la desaparición de Erik Saracho
La desaparición de Erik Saracho, un pilar del activismo ambiental en el occidente de México, ha puesto nuevamente de relieve la vulnerabilidad extrema de quienes dedican su vida a la protección de la biodiversidad. Su esposa, Gabriela Loreto, ha alzado la voz con una frase que resuena en todo el país: ‘La defensa del territorio pisa callos grandes’. Esta declaración no es solo un lamento, sino una denuncia directa contra las estructuras de poder que ven en la conservación un obstáculo para el lucro desmedido.
El legado de Erik Saracho y Alianza Jaguar
Erik Saracho no es un nombre desconocido en el ámbito de la conservación. Como fundador de Alianza Jaguar A.C., trabajó durante décadas para establecer corredores biológicos y proteger el hábitat del felino más grande de América en la zona de San Pancho, Nayarit. Su labor fue fundamental para sensibilizar a la comunidad local y frenar proyectos que amenazaban el equilibrio ecológico de la región. Sin embargo, este compromiso lo llevó a confrontar intereses inmobiliarios y turísticos que buscan expandirse sin considerar el impacto ambiental.
La labor de Saracho trascendió la biología; se convirtió en un gestor social que unió a pueblos originarios y ciudadanos en la vigilancia de sus recursos. Esta cohesión comunitaria es, a menudo, lo que más incomoda a quienes operan fuera de la legalidad o bajo el amparo de la corrupción institucional.
La desaparición y el clamor de justicia
Desde que se reportó la ausencia de Erik, la incertidumbre ha envuelto a su familia y colaboradores. Gabriela Loreto ha sido enfática al señalar que la desaparición de su esposo no puede desvincularse de su trabajo. En México, la defensa de la tierra es una actividad de alto riesgo. Según informes de organizaciones como el CEMDA, las agresiones contra defensores ambientales han aumentado exponencialmente en la última década.
La situación de los familiares de desaparecidos es devastadora, no solo en términos emocionales sino también en la salud integral. En este contexto, es vital recordar que el Congreso de Guerrero ha reconocido la salud mental como prioridad, una necesidad que se extiende a nivel nacional para atender a las víctimas indirectas de la violencia y la desaparición forzada en México.
Intereses económicos vs. Protección ambiental
¿A qué se refiere Gabriela Loreto con ‘pisar callos grandes’? En la Riviera Nayarit y otras zonas costeras de México, el valor de la tierra ha desatado una guerra silenciosa. Proyectos de megaturismo, minería y desarrollos residenciales de lujo suelen chocar con las áreas naturales protegidas o con los territorios ejidales que activistas como Saracho defienden. Cuando la ley no basta para detener estos proyectos, los defensores se convierten en blancos de intimidación.
La impunidad es el factor común en estos casos. A pesar de las denuncias y la presión mediática, las investigaciones suelen avanzar con lentitud. La falta de protocolos específicos para la búsqueda de defensores de derechos humanos y ambientales agrava la crisis. Mientras tanto, la sociedad civil se organiza para mantener vivo el nombre de Erik y exigir que el Estado cumpla con su obligación de proteger a quienes cuidan el patrimonio de todos.
Un panorama nacional de riesgo
El caso de Erik Saracho se suma a una lista dolorosa de activistas desaparecidos o asesinados en estados como Michoacán, Guerrero y Chihuahua. La violencia estructural en el país afecta todas las esferas, desde la seguridad física hasta la integridad social. Por ello, iniciativas que buscan fortalecer el tejido social y la dignidad de las personas, como las reformas contra la violencia estética o los programas de apoyo económico, son pasos necesarios pero insuficientes si no se garantiza la vida de quienes luchan por la justicia ambiental.
Gabriela Loreto continúa tocando puertas, desde fiscalías locales hasta organismos internacionales. Su mensaje es claro: la desaparición de un activista es un ataque a la democracia y al futuro ecológico de la nación. La comunidad de San Pancho y la red de ambientalistas en México permanecen en alerta, esperando el regreso de un hombre que enseñó que el jaguar no es solo un animal, sino el símbolo de un territorio que se niega a ser devorado por la ambición.
Conclusión y llamado a la acción
La defensa del territorio en México requiere de una protección estatal efectiva y de una ciudadanía consciente. No podemos permitir que el silencio se imponga sobre las voces que protegen nuestras selvas y bosques. La exigencia por la aparición con vida de Erik Saracho debe ser una demanda colectiva. Solo a través de la visibilización y la presión constante se podrá romper el ciclo de violencia que hoy mantiene a una familia en la angustia y a un ecosistema en la orfandad.
Preguntas Frecuentes
¿¿Quién es Erik Saracho??
Erik Saracho es un reconocido activista ambiental, fundador de Alianza Jaguar A.C., dedicado a la conservación del jaguar y la protección del territorio en la región de San Pancho, Nayarit.
¿¿Qué denunció Gabriela Loreto??
Loreto denunció que la labor de defensa del territorio que realizaba su esposo incomodaba a grupos con intereses económicos y de poder, lo que ella describe como ‘pisar callos grandes’.
¿¿Cuál es la situación de los activistas ambientales en México??
México es uno de los países más peligrosos para la defensa del medio ambiente, con altos índices de agresiones, desapariciones y asesinatos contra quienes protegen los recursos naturales.
Conoce más sobre los apoyos sociales en México como la Tarjeta Violeta 2026 para mujeres en situación de vulnerabilidad.















Deja una respuesta