Para millones de mexicanos, el Buró de Crédito es una entidad rodeada de mitos y preocupaciones. A menudo se cree que una vez que una deuda aparece en el historial, queda marcada para siempre. Sin embargo, la realidad es diferente: el Buró de Crédito, regido por la Ley para Regular a las Sociedades de Información Crediticia (LRSIC), establece plazos claros para la eliminación automática de registros de deudas.
Es fundamental comprender que, contrario a la creencia popular de que las deudas se «borran» a voluntad mediante algún pago o gestión, estos registros se eliminan de manera sistemática una vez que cumplen con ciertos criterios de antigüedad y monto estipulados por la ley. Esto significa que no hay un proceso manual ni pago alguno que acelere su salida, sino que sucede por disposición legal.
En el panorama de 2026, si tienes deudas registradas en tu historial crediticio, es crucial entender cómo y cuándo podrían desaparecer. La ley es específica y categoriza las deudas de la siguiente manera para su eventual eliminación:
- Deudas menores o iguales a 25 UDIS: Estas, que equivalen aproximadamente a 199.30 pesos mexicanos según el valor actual de la UDI, se eliminarán de tu reporte de crédito después de 1 año.
- Deudas mayores a 25 UDIS y hasta 500 UDIS: Para este rango de compromiso, el registro se mantiene por 2 años antes de su eliminación automática.
- Deudas mayores a 500 UDIS y hasta 1,000 UDIS: Los compromisos financieros dentro de esta categoría verán su registro desaparecer tras 4 años de su liquidación o último reporte.
- Deudas mayores a 1,000 UDIS: Para las deudas más significativas, el plazo establecido para su eliminación es de 6 años.
Es importante recalcar que estas reglas vienen con condiciones específicas para que la eliminación proceda. Las deudas no se eliminarán si:
- Son mayores a 400 mil UDIS (aproximadamente 3.1 millones de pesos).
- Existe un proceso judicial en curso iniciado por la institución crediticia.
- La deuda está bajo una situación de fraude comprobado.
- La deuda sigue activa, es decir, no ha sido saldada o su antigüedad aún no ha llegado al límite legal desde la última actualización o liquidación.
Entender estos plazos y condiciones es fundamental para gestionar tu salud financiera y planificar tus decisiones económicas. Si bien los registros negativos se eliminan con el tiempo, un historial de pagos responsable y a tiempo es el pilar para construir y mantener una buena reputación crediticia, lo que te abrirá puertas a mejores condiciones de crédito en el futuro. Recuerda que tienes derecho a consultar tu reporte de crédito gratuito una vez al año para mantener un control preciso sobre tu situación y verificar la correcta aplicación de estas normativas.















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